En su último número, correspondiente al mes de marzo, la influyente periodista Mª Pilar Molestina incluye a Dominio de Calogía Cuvée ‘S’ 2022 entre los grandes vinos del país. Adjuntamos a continuación su descripción.
Sin duda, se trata de una magnífica noticia que nos anima a seguir profundizando en nuestra filosofía: elaborar vinos con una impronta e identidad únicas, fiel reflejo de nuestra manera de entender la viticultura y la enología.
No se trata de un vino pensado para pasar desapercibido: nace de un pago propio, trabaja la selección en vendimia y se posiciona como vino de autor. La pregunta es otra: qué dato concreto ha hecho que se hable de esta añada 2022 como si fuera una pieza de colección.
La pista está en una cifra: 99 puntos. Esa es la valoración que la guía La Guía de Vinos de un gran medio nacional asignó a Dominio de Calogía 2022, incluyéndolo entre los vinos más destacados del año. El dato no solo explica el interés: también obliga a mirar con lupa qué hay detrás de la añada.
Un vino de autor nacido de un pago propio
Dominio de Calogía se presenta como un proyecto personal que arranca en 2019 y que busca la excelencia desde un planteamiento poco habitual en la zona: un modelo concebido “a modo de domaine francés”, con bodega boutique y viñedos propios alrededor. La bodega sitúa ese origen entre los municipios de Roa y Pedrosa de Duero, en un paraje ligado a la Cuesta Manvirgo, y defiende que el pago Calogía marca el estilo del vino desde el inicio.
En la añada 2022, la casa insiste en una idea repetida en su documentación: la búsqueda de un perfil atlántico donde la frescura sea protagonista, sin renunciar a concentración y elegancia. Esa intención, más que un eslogan, se conecta con decisiones concretas de vendimia y crianza que aparecen en la ficha técnica oficial del vino.
Quién firma el proyecto
El enólogo José Manuel Pérez Ovejas aparece como figura central del relato. En la información corporativa de la bodega se detalla que procede de una saga de viticultores y que su formación combina aprendizaje académico y experiencia directa junto a su padre, Benjamín Pérez, vinculado a los inicios de la Denominación de Origen. El mismo perfil corporativo atribuye al enólogo más de 30 cosechas elaboradas y recoge reconocimientos como Bodeguero del Año 2017 y Mejor Enólogo de España en 2018 y 2023, situando a Dominio de Calogía como proyecto propio desarrollado en solitario.
El terruño Calogía como punto de partida
En el caso de 2022, la bodega es explícita: el vino “procede del terruño Calogía”, un viñedo que da nombre tanto a la bodega como al vino. La elaboración se plantea como una “genuina interpretación del viñedo”, con el objetivo de alcanzar “maduración ideal” y un equilibrio donde la frescura domine. La propia ficha técnica subraya, además, su capacidad de guarda durante muchos años, un mensaje habitual en vinos pensados para evolucionar en botella.
Los datos que explican su perfil
Más allá de puntuaciones, el interés real para el consumidor está en la trazabilidad: variedad, selección, crianza y tirada. En este punto, Dominio de Calogía aporta un nivel de detalle poco frecuente en comunicaciones comerciales generalistas, con parámetros analíticos y número de botellas por formato.
La combinación de Tinto Fino, selección manual y crianza prolongada en roble francés Allier suele buscar dos objetivos a la vez: estructura y pulido de tanino, pero también precisión aromática si la materia prima llega con madurez equilibrada. En la comunicación técnica de la bodega, la idea clave no es la potencia, sino la armonía entre concentración y elegancia.
Edición numerada y producción por formatos
En un mercado donde la palabra “limitado” se usa con facilidad, aquí hay cifras cerradas y un concepto operativo: edición numerada. La ficha técnica de 2022 concreta la producción en:
25.528 botellas de 75 cl.
1.266 botellas Magnum.
Ese volumen, unido al sistema de comercialización mediante cupo que la bodega señala para sus vinos, ayuda a entender por qué esta añada entra en conversaciones de coleccionistas: no solo por una nota alta, también por la dificultad práctica de encontrar unidades, especialmente en formatos grandes.
Ficha técnica en tabla para comparar de un vistazo
Un vino con crianza en roble francés y vocación de guarda suele cambiar de registro con el oxígeno y con la temperatura. La propia bodega describe la añada 2022 con capacidad para guardarse durante muchos años, una afirmación coherente con su enfoque de selección y crianza.
Servicio y oxigenación
Oxígeno: una aireación gradual ayuda a desplegar matices y a integrar la crianza.
Copa: una copa amplia favorece la lectura aromática en vinos de estructura media-alta.
Temperatura: el servicio ligeramente fresco suele reforzar la sensación de precisión y frescura que la bodega busca en su perfil atlántico.
Maridajes con sentido para un tinto de autor
En vinos de Tinto Fino con crianza francesa, la clave suele ser el equilibrio entre proteína y grasa, evitando salsas excesivamente dulces que tapen la tensión del vino. Algunas combinaciones prácticas:
Carnes asadas y platos de horno con hierbas.
Caza menor y guisos de cocción media.
Quesos curados de leche de oveja, en raciones medidas.
Por qué esta añada 2022 concentra tanta atención
La suma de factores es poco habitual en una misma botella: un vino de autor de pago propio, una edición numerada con producción cerrada, una ficha técnica con datos completos y, además, una valoración de 99 puntos que lo coloca en el radar de un público más amplio. Cuando a todo eso se añade la comercialización por cupo y las existencias limitadas que la propia bodega comunica, el resultado es previsible: la conversación pasa de la cata al acceso.
Para el consumidor, la lectura más útil es simple: si se busca entender qué está pasando con este Ribera del Duero 2022, la respuesta no está solo en una nota. Está en la combinación de origen, método y cifras que la bodega ha puesto por escrito.
José Manuel Pérez Ovejas, el enólogo que revoluciona Ribera del Duero y triunfa en las guías de vino.
José Manuel Pérez Ovejas está al frente de la bodega Dominio de Calogía, además de llevar la dirección técnica de la bodega de Juvé y Camps en la Ribera.
José Manuel Pérez Ovejas es uno de esos enólogos que domina su oficio como un mago. Los vinos que salen de sus manos, además de estar siempre entre las mejores elaboraciones del país, a la vez aventuran tendencias futuras y abren caminos.
Empecemos por el principio. Pérez Ovejas es un especialista en Ribera del Duero, pero es que lo lleva en la sangre. Nació en Pedrosa de Duero, un pueblecito plagado de viñedos, en la Ribera Burgalesa, junto a Roa de Duero.
Su abuelo, Mauro Pérez, era uno de los que más hectáreas de viñedo tenía en el pueblo. Eran los años setenta y el precio de las uvas y el vino, estaban por los suelos. El vino se lo vendían a la cooperativa; y no daba para mucho.
Don Mauro tenía tres hijos que le seguían en la agricultura, empezando por el mayor, Benjamín, que tenía y tiene aún, fama de ser uno de los mejores viticultores de toda la comarca.
Cuando comienzan los años ochenta, el panorama empieza a cambiar y sobre el vino se mueve más interés y mejoran los precios. Y es en 1980, cuando Mauro y sus hijos deciden salirse de la cooperativa y fundar su propia bodega, a la que llamaron Hermanos Pérez Pascuas.
Con la ayuda de un asesor externo sacan al mercado un vino que se llama Viña Pedrosa. Dos años después, en el 82, se constituye la denominación de origen Ribera del Duero, de la que esta bodega es fundadora.
Torremilanos en Aranda, Balbás en La Horra, Ismael Arroyo en Sotillo, y varias cooperativas de la zona burgalesa, que es donde está la mayor parte del viñedo, son el grupo fundador. A ellos se unen dos bodegas de la zona de Valladolid, Protos y Vega Sicilia.
José Manuel Pérez Ovejas es el tercer hijo de Benjamín y el único que está interesado por el vino. De familia humilde, entonces, estudió en la escuela del pueblo y luego consiguió una beca para estudiar el bachillerato en la Universidad Laboral de Huesca.
De Huesca se va a Sevilla, donde se hace ingeniero técnico agrícola; luego a Madrid, a la Escuela de Agrónomos, donde se especializa en viticultura y enología; y termina su licenciatura de enología en Valladolid.
A principios del 89 vuelve a casa con sus flamantes títulos. Tiene 24 años y nunca ha estado desvinculado de casa, participando en vendimias y todo tipo de trabajos agrícolas desde sus conocimientos.
Su familia: su padre y sus dos tíos, confían en él, a pesar de su bisoñez, y hace la vendimia del 89, bastante nervioso, como confiesa; pero le sale redonda. Desde ese momento y hasta el año 2018, hace 29 vendimias más, dirigiendo la enología y la gerencia.
La bodega Pérez Pascuas se convierte en una de las más prestigiosas de todo el país, y la gama de los Viña Pedrosa, son auténticos iconos de los grandes vinos españoles, aparte de tener también una proyección internacional muy relevante.
El 13 de marzo de 2019, saltó la noticia que conmocionó a todo el mundo del vino, y sobre todo de Ribera del Duero: José Manuel Pérez Ovejas se veía obligado a abandonar la firma que había dirigido y puesto por las nubes durante 30 años.
Inmediatamente empezaron a lloverle ofertas de todas partes, pero él prefirió estar tranquilo, y piensa ya en su proyecto personal, Dominio de Calogía.
Y en ese mismo 2019 empieza a funcionar. Se basa en 22 hectáreas propias en una finca llamada Calogía, donde levanta una bodega de diseño moderno. Está en la carretera que va de Roa de Duero a Pedrosa, unas tierras y viñedos que conoce a la perfección.
Empieza a hacer vino que se llama Dominio de Calogía by José Manuel Pérez Ovejas, y enseguida aparecen reseñas elogiosas, triunfo en todas las guías vinícolas; y el vino, que no es barato, se lo quitan de las manos.
Entre medias, Joan Juvé y su hija Meritxell, al frente de la poderosa firma catalana Juvé y Camps, consiguen convencerle para que lleve la dirección técnica, es decir la enología, de la nueva bodega que han montado en Ribera del Duero: Pagos de Anguix, donde está haciendo un trabajo memorable.
En su proyecto personal de Dominio de Calogía ha apostado por las nuevas tendencias que, manteniendo la casta y las características propias de la Ribera, que el supo perfilar desde los inicios, apuestan por la línea algo más ligera, elegante, de paso de boca potente, pero a la vez aterciopelado, y con una sensación general de frescura.
Elabora tres vinos, todos a base de tempranillo de esta zona de Ribera. Dominio de Calogía Cuvée 2022, de pequeña producción; Dominio de Calogía by José Manuel Pérez Ovejas 2023 y Dominio de Calogía Doble M 2021. Hemos catado los dos últimos, y es un espectáculo.
El Doble M 2021 con 15 meses de crianza en barrica transmite expresividad, intensidad en una nariz cargada de fruta fresca, florales, jara, regaliz; y una boca salina, con una acidez equilibrada y fresca, aterciopelada. P.V.P. 41 euros.
El Dominio de Calogía by José Manuel Pérez Ovejas 2023, con 13 meses de crianza, recuerda al anterior en la frescura. Está cargada de elegancia y complejidad. La nariz presenta apuntes de ciruelas negras, moras, monte bajo, muchos registros olfativos; y una boca muy sabrosa, larga, de paso agradable y sedoso. P.V.P. 80 euros.
Se dice que el que sabe, sabe. Este hombre, en 1989, junto con otros adelantados, ponen en las alturas la nueva denominación de origen Ribera del Duero; y ahora 35 años después, encabeza lamodernidad de esta nueva Ribera, que evoluciona cada vez a mejor.
Que nuestro Cuvée S 2022 forme parte de los vinos del año, junto a Dominio de Calogía 2023 y Doble M 2021, es un impulso enorme para seguir trabajando como sabemos: con rigor, paciencia y respeto por nuestra tierra.
Gracias a quienes valoran el vino hecho desde el origen y el detalle. Seguimos.
Dominio de Calogía Cuvée S 2021 ha sido reconocido como Mejor Tinto de España en la Guía de los Mejores Vinos y Aceites 2025, SeVi, obteniendo 99 puntos. Vega Sicilia 2016 y Tío Pepe Cuatro Palmas logran la misma calificación. Además, Dominio de Calogía 2022 ha recibido 97 puntos y Dominio de Calogía Doble M 2021 ha alcanzado 96 puntos, situándose entre los más destacados de la publicación. Estamos muy satisfechos con estas puntuaciones en esta prestigiosa guía. Estos reconocimientos reafirman nuestro compromiso con la calidad, la dedicación al terruño y el amor por el vino.